jueves, 5 de julio de 2018

NICANOR SUÁREZ FERNANDEZ, "CANOR EL DEL "LLUGAR DE RIBA"


Por José Luis Cabo Sariego, Cronista Oficial de Riosa
jueves, 5 de julio de 2018
HISTORIA Y PATRIMONIO DE DE RIOSA: NICANOR SUÁREZ FERNANDES
"CANOR EL DEL LLUGAR DE RIBA"

Nicanor Suárez Fernánandez, Canor, junto a la locomotora nº 4, "LA FIGAREDO" -una de sus favoritas -, expuesta en la explanada del Pozo Montsacro -03-07-2018-:



Hoy queremos relatar la historia de Nicanor Suárez Fernández, "Canor" el del Llugar de Riba, en La Foz de Morcín -96 años-. Hacía tiempo que teníamos interés es escribir sobre él, porque le consideramos una persona  digna de destacar.

Nicanor Suárez Fernánandez, echando un vistazo a algunos de sus recuerdos:



Canor, como familiarmente se le conoce, nació en el seno de una familia minera de cuatro hermanos, tres hombres y una mujer - Canor, José, Mino e Iluminada-. Su padre, Manuel Suárez Pando, picador en "Hulleras de Riosa" fue una de las víctimas de la mina, murió en un derrabe de carbón en la capa 8ª, en el Valle de Canales (Riosa), nivel 181, piso 3º, en el año 1932. Sus dos hermanos también fueron picadores, no obstante, disfrutaron de la jubilación.
Al producirse el fallecimiento de su padre, su madre, Amparo y el resto de la familia pasaron por una situación difícil. Quizá por ese motivo, la empresa, se lo tuvo en cuenta, porque,  cuando aún no había cumplido los 12 años - edad mínima para entrar a trabajar -, el 1 de enero de 1935, Hulleras de Riosa lo admitió a trabajar -en la  ficha figura con 12 años -. 


Ficha  de Nicanor Suárez Fernandez, cuando entró a a trabajar en Hulleras de Riosa el 7 de enero de 1935:



Lo hizo con la categoría de pinche y fue destinado a la puerta de ventilación de la capa 11, en el nivel 91, piso 1º, en Piedrafita (Riosa). Esta bocamina, en la actualidad está hundida y tapada con bastante maleza, se encuentra situada, frente al edificio principal de los compresores que se ubica en la orilla del río Riosa, y que, aún hoy, se conserva.
Después, en el año 1936, llegó la guerra civil y durante  el período del Consejo de Asturias y León, estuvo de pinche y correo entre las Oficinas de Canales, La Pereda y Mieres - Control de Minas -. Ganaba  4,50 pesetas al día.
Concluída  la guerra civil en el año 1939, volvió a su primer destino en la puerta de ventilación de la bocamina de la capa 11, en el nivel 91  -oeste -.
Más adelante, fue enganchador, fogonero y maquinista de las locomotoras de vapor en el nivel 91, piso 1º. Con 18 años obtuvo la categoría de oficial de 1ª -, cuando eso sucede ya era maquinista -. Ganaba 18 pesetas diarias. Como maquinista estuvo cinco años.
En un principio no fue a la mili, por estar trabajando en la mina, sin embargo, la norma solo amparaba a los que mineros que trabajaban en el interior, por lo que, al final, tuvo que cumplir el servicio militar en  una quinta diferente a la suya  -1942/1943-. Estuvo en Melilla solamente nueve meses.


En esta foto de principios de la década de los años 1940, podemos ver a Canor junto a la primera locomotora -la nº 4, "LA FIGAREDO", en la zona de las tolvas, piso 1º, nivel 91, le acompañan el maquinista  Jesús Fdez., Jamín de Panizales, Afrodisio, Alfredo Lavarejos, Alfredo Egea y, el niño, Manolito. Las otras locomotoras, son de izquierda a derecha, la nº 3 y la nº 1:



Canor, delante de la locomotora nº 4 "LA FIGAREDO", cruzando el puente sobre el Río Riosa, en Piedrafita:



Canor con la locomotora nº 1:


Su siguiente destino  estuvo en La Esperanza (Morcín), nivel 256, piso 4º. Por aquella época,  se contrató a la empresa Gumersindo García, de Gijón, para que llevara a cabo el montaje de un compresor para esta explotación. Estuvo como ayudante de los mecánicos durante el tiempo que duró el montaje -un año aproximadamente -. Según nos cuenta Canor, una buena experiencia, aprendió mucho con los oficiales que llevaron a cabo el montaje. Hasta tal punto que le dejaron, durante un año, a cargo del compresor, de la lampistería y de la fragua, donde se"puntiaban" los picos de los picadores.

La Esperanza (Morcín)nivel 256, piso  4º, en la actualidad,  lugar donde estuvo destinado Canor durante un año, después del montaje del ventilador por la Empresa Gumersindo García de Gijón . Como veis, después de la construcción del área recreativa, no hay vestigio alguno de los antiguos edificios donde estaban el ventilador, la fragua, la lampistería ...:



La Esperanza (Morcín)nivel 256, piso  4º, en la actualidad,  lugar donde estuvo destinado Canor, después del montaje del compresor de la Mina La Esperanza (Morcín), durante un año. A la izquierda caja del plano inclinado que ascendía piso superior y, a la derecha, bocamina:



La Esperanza (Morcín), nivel 256, piso  4º, en la actualidad, lugar donde estuvo destinado Canor, después del montaje del compresor, durante un año. Bocamina:



Nivel 256, piso  4º, bocamina de La Esperanza, en la actualidad. Canor estuvo al cargo del compresor, la lampistería y la fragua durante un año:



Nivel 256, piso  4º, bocamina de La Esperanza, en la actualidad. Canor estuvo al cargo del compresor, la lampistería y la fragua durante un año. Bocamina:




Después, cuando ya estaba en funcionamiento el Pozo Montsacro (1960), le destinaron al nivel 91, piso 1º, para el mantenimiento de las baterías; en un principio, en un taller situado frente  al camino de acceso desde el nivel 91 a la Oficina de Canales situada en el nivel 136, piso 2º. 

En esta foto se puede ver el taller y el camino de acceso al nivel 136, piso 2º, que aparece en la parte superior de la foto, donde se hallaba la Oficina de Canales También la bocamina de Canales (Riosa) y el puente sobre el río Riosa, que unía el este (Canales) con el Oeste (Piedrafita):




Foto: M. Fernández.

 Hospital provisional, Casa de Los Cuadros y Oficina de Canales (Riosa):



 El Planón, plano inclinado entre el nivel 91, piso 1º y el nivel 256, piso 4º, bocamina de Canales y puente de hierro sobre  el Río Riosa, que comunica las explotaciones del este con las del oeste (Piedrafita):


Trabajaban en muy malas condiciones por la gran cantidad de agua que se acumulaba en las fosas, hasta tal punto era así que el ingeniero D. Federico, viendo las condiciones en que tenían que desenvolverse, tomó la decisión de hacer un nuevo taller - estaba situado al lado del edificio en que se cargaban las baterías del tractor americano JEFFREY, a la altura del plano inclinado conocido como "El planón", entre el nivel 91 y el nivel 256.

Tractor americano JEFFREY. Junto a él y a su derecha,  Pepe:



 Allí estuvo dos años, hasta que se construyó el taller actual, un gran taller, con muchos medios (se realizaban roderas, broncerías, bandaje de ruedas, se reparaban máquinas, también los martillos de los picadores, etc). Disponía de dos tornos (TORO), una prensa de tamaño medio, dos taladros - uno de mayor envergadura -, un equipo de extraer casquillos, una cortadora de chapa, cuatro grupos de soldar, cargadores de baterías, puente de grúa para el desplazamiento de piezas pesadas (no era bueno), estaba dotado inicialmente de un diferencial de cadena; fue precisamente, Canor,  incluso contra el criterio de sus superiores, el que cambió el sistema para que fuese movido mediante energía eléctrica. En este taller donde llegó a ser maestro de taller y vigilante de 1ª, se jubiló con 64 años (51 años de servicio).

El edificio que figura a la izquierda es último de los talleres donde trabajó Canor hasta su jubilación en el año 1984, su tamaño y medios, difieren mucho de los talleres anteriores:


Foto: José Luis Cabo Sariego

 Plano inclinado del nivel 91 al al nivel 161, piso 2º de Piedrafita -oeste- y Edificios de los compresores:



Nivel 91 al al nivel 161, piso 2º de Piedrafita -oeste-: Edificios de los compresores:



Subestación eléctrica en el nivel 91 piso 1º:


Canor, delante del último taller donde trabajó como maestro de taller y vigilante, en el nivel 91, piso 1º:


 Canor, en su última visita a las instalaciones del Pozo Montsacro el día 3 de julio de 2018, no perdió detalle de todo lo que veía:



 ´
Canor, delante de la bocamina del este, en el nivel 91, piso 1º, Valle de Canales (Riosa). Encima del arco hay una inscripción grabada en una piedra con la siguiete leyenda "H de R 1921":



Canor, sintió pena de ver la soledad de la plaza de maniobras del pozo Montsacro. En su dilatada vida laboral (51 años), toda esta zona y esta plaza  era un hervidero, gente, máquinas, ruidos ...., sonidos propios de una actividad minera pujante que, en aquel momento, contribuyó al despegue económico de los municipios de Riosa y Morcín. Hoy, sin embargo, después del cierre administrativo del pozo en 31 de diciembre de 2014, reina el silencio más absoluto:




Nivel 91, piso 1º:



Foto: José Luis Cabo Sariego

Canor  siempre estuvo interesado en la mecánica, primero con las máquinas de vapor, después con los tractores, eléctricos o diesel, o con cualquier tipo de maquinaria de otro tipo que se le pusiera por delante.  Durante su larga actividad en los distintos talleres en que trabajó en el nivel 91, le gustaba analizar los fallos de las máquinas para luego buscarle una solución. Eso hizo que, en ocasiones, fuera el ideólogo  o ejecutor de las soluciones  para los distintos elementos mecánicos que, en el día a día, pasaban por el taller. Pero, no solo eso, también llevaban a cabo tareas en el interior de la mina, como la instalación de panzer, etc. 
Dentro de esa larga etapa en el taller, Canor, recuerda alguna de sus obras de las que realmente se siente orgulloso, como cuando allá por el año 1966, ideó y trabajó en la construcción de una máquina para limpiar el fondo de los vagones de manera mecánica y no manual como se venía haciendo. 

Artículo sobre la máquina para la limpieza del fondo de los vagones de mina, ideada por Nicanor Suárez Fernández (1979):



La limpieza de los vagones que entraban a la mina, solía hacerse de forma manual y es que, poco a poco, los vagones, sobre todo cuando se utilizaban para el transporte de esteriles, iban acumulando en el fondo una costra que si no se limpiaba, limitaba la capacidad de los mismos, disminuyendo el número real de kilos de carbón  que transportaban. La labor manual era peligrosa ya que al picar la costra con un pico, podía ocurrir algún accidente si entre los restos venía algún fulminante. De ser así, al golpear con el pico, podía explotar y ocasionar un grave accidente; de hecho, en una ocasión, uno de los  trabajadores que realizaba la limpieza  se encontró con un fulminante.
Fue entonces cuando el capataz-jefe le sugirió buscase la forma de eliminar este grave riesgo. Así surgió la máquina automática para limpiar el fondo de los vagones de mina.
Después de varias reformas, se consiguió el prototipo definitivo. Se trataba de "una cabeza motriz con una herramienta helicoidal con el fin de separar la tierra del fondo, con dos bandas guía para los movimientos combinados que dan, en profundidad, el máximo fondo del vagón y, en longitud, el máximo recorrido preciso; tenía un motor de diez caballos para el movimiento de la herramienta, completado con una reductora..." Está máquina, a pesar del tiempo transcurrido, aún está en servicio en el Pozo Nicolasa de Mieres.
En otra ocasión, nos cuenta Canor, que, de los cuatro tractores alemanes DEUTZ, tres tenían un defecto, perdían aceite por el tren de ruedas lo que producía continuas averías; el aceite no volvía al motor y se escapaba por los débiles retenes de cuero. Sin embargo, el cuarto, no tenía ese problema. Revisó este tractor descubriendo la causa, ese tractor, a diferencia de los otros tres, tenía un hueco por donde devolvía el aceite al motor. Los otros tres no lo tenían.
Canor comunicó a la dirección este fallo de fabricación para que lo trasladaran a la empresa alemana DEUTZ. Un representante de  DEUTZ acudió a una reunión en El Batán de Mieres y en un principio, cuando Canor le explicó cual era el problema, se mostraba reacio a admitirlo, sin embargo, ante la detallada exposición que le ofreció Canor, no tuvo más remedio que aceptarlo, con las consecuencias que ello suponía para la empresa fabricante. A partir de esa reunión los nuevos DEUTZ, ya no tendrían ese fallo de construcción.

Uno de los tractores alemanes DEUTZ. Es una foto de 1957-1958 en la que aparecen Remigio Sanchez y Pepe -José L. García Fdez -:



Como os decíamos, el interés de Canor  por todo lo relacionado con la mecánica, las máquinas de vapor, los tractores etc, le venía de  lejos y así, cuando tenía 19 años, construyó, a pequeña escala y con muchos detalles reales un ejemplar  de la locomotora "LOREDO" , de vía de 0,75 m. que hacía el recorrido de 9 Km. entre la Pereda (Mieres) y La Gortica, en La Foz de Morcín. De cuando en cuando, la pone a funcionar:







Una  vez jubilado, siguió con su afición por la mecánica, las máquinas, llegando a construir  algunas muy interesantes, como una máquina para cortar chapa, otra para cortar leña y multitud de artilugios para hacer más fácil la vida cotidiana.

Máquina para cortar chapa. Canor manejando una de sus máquinas para el programa de la TPA "De hoy no pasa", en el que fue entrevistado por Alex Cabo:



Máquina automática para cortar tacos de leña. Es su última obra:



Vídeo de la máquina de cortar madera en funcionamiento:


Canor, siempre se ha mostrado colaborador con todas aquellas personas  que se interesan  por  distintos aspectos y datos en la parcela en la que trabajó en Hulleras de Riosa", Ensidesa-Minas de Riosa y Hunosa, durante 51  años. Todos quedan asombrados de su prodigiosa memoria. A pesar de sus 96 años de edad, recuerda  con claridad, todas las máquinas que pasaron por sus manos, desde las máquinas de vapor que prestaron servicio en el nivel 91, los tractores RUSTON, EL LS  Frances, los Belgas, los polacos, los alemanes DEUTZ o el americano JEFFREY, sus características, sus problemas etc. 

Canor explica a José Antonio Gómez Martínez, de la "Revista de Historia Ferroviaria", autor de diversos libros y artículos sobre ferrocarriles, y a su compañero, Guillermo Bas Ordóñez, muchos datos sobre medios de transporte (locomotoras de vapor, tractores, maquinaria, etc) que se utilizaban en el periodo de Hulleras de Riosa, Ensidesa-Minas de Riosa, Hunosa:



Con todo ello hubo de lidiar durante muchos años. 

Tractor belga. Pepe Luis Sánchez y Toñito -1966- son quienes lo conducen:



Tractor LS francés, manejado por  "Chelo":

Foto de José Manuel Fernández "Chelo"

Canor era un enamorado de la locomotora nº 4, "LA FIGAREDO", aún se emociona cuando recuerda la potencia de esta locomotora, cuando circulaba, allá por la década de los años de 1940, por las vías del nivel 91 con ochenta vagones totalmente llenos de carbón.

 Locomotora nº 4 "LA FIGAREDO", y la nº 1, cruzando el puente sobre el Río Riosa, en Piedrafita:


Foto de Honorino Ruiz


 De hecho, después de su jubilación, en los años 2004-2005, decidieron arrancar esta locomotora que está expuesta en las inmediaciones del edificio de las oficinas en la explanada del Pozo Montsacro y le pidieron su colaboración como experto conocedor de sus características. Los encargados de ponerla a punto fueron los trabajadores del taller -equipo de mantenimiento del Pozo Montsacro -, de hecho al lado de la locomotora existe un cartel con los distintos trabajadores que intervinieron en el proceso y, como no, se hace una mención especial de Nicanor Suárez Fernández. Esta es la leyanda:

RESTAURACIÓN-REPARACIÓN  2004-2005.
Trabajo realizado por el equipo de mantenimiento del Pozo Montsacro.
Eduardo Muñiz Cabo, David Bouza Gallego, Manuel Rodriguez Nieto, José Alberto Rodriguez García, Francisco Ganzo Palacios, Luis Angel Morán Alonso, Roberto González Alvarez, José Manuel Sariego Díaz, Juan Manuel Ménendez Alvarez, Manuel Angel Busto Pérez. 
Con la la colaboración especial por los conocimientos prestados de Nicanor Suárez Fernández


Algunos de los miembros del equipo de mantenimiento del Pozo Montsacro, que llevaron a cabo la restauración y puesta en funcionamiento de la locomotora nº 4 "LA FIGAREDO". Contaron con la colaboración especial de Nicanor Suárez Fernández, que aparece en la foto. Canor, en la década de los años de 1940, fue uno de los maquinistas de esta locomotora de vía de 600 mm. que prestó servicio, fundamentalmente, en los niveles 456, piso 8º , nivel 256, piso 4º y nivel 91 piso 1º:




 Nicanor Suárez Fernández el día 3 de julio de 2018, al lado del cartel  en el que figuran los distintos trabajadores del equipo de mantenimiento del Pozo Montsacro que en el período 2004-2005, intervinieron en el proceso de restauración y puesta en funcionamiento de la locomotora nº 4 - LA FIGAREDO - en el que, como no, se hace una mención especial de Canor:


Encendido de la locomotora nº 4 "LA FIGARERDO":





Foto: Honorino Ruiz

Aunque, la explanada y el parque de maniobras del pozo Montsacro ya  no es lo que era - el pozo cerró, administrativamente, el 31 de diciembre de 2014 - quisimos hacer una visita con  Canor a su lugar de trabajo durante 51 años y volvió hacer gala de su prodigiosa memoria, nos enseño muchos detalles que para nosotros pasaban desapercibidos. Nos mostró la bocamina de la capa 11 en Piedrafita -oeste - donde, sin haber cumplido los 12 años, prestó servicio como pinche en la puerta de ventilación.

Detrás de la maleza, se halla la bocamina de la capa 11, donde, en enero de 1935, comenzó a trabajar como pinche, Canor, en la puerta de ventilación:




 también nos enseñó la bocamina de la capa 14 -oeste -. 

Bocamina de la capa 14-oeste - en Piedrafita (Riosa), nivel 91:








Nos situó el antiguo puente sobre el río Riosa - por donde pasaba con las locomotoras de vapor -, que comunicaba el este con el oeste, antes de que en el año 1965 ENSIDESA construyera el encauzado del Río Riosa.

Hemos señalado en rojo la situación aproximada del Puente sobre el Río Riosa en Piedrafita y en amarillo el trazado de la vía que pasaba por delante de la bocamina del este que aparece al fondo -valle de Canales - En época de Ensidesa-Minas de Riosa,  el río Riosa fue  encauzado en el año 1965, dando lugar a esta explanada:



En esta foto -primer cuarto del siglo XX - se puede ver la situación real del puente sobre el Río Riosa en Piedrafita, tomando como referencia la bocamina del este que aparece en esta foto y en la anterior. Después, en el año 1965, fue encauzado, en época de ENSIDESA-Minas de Riosa:



Puente sobre el Río Riosa en Piedrafita -primer cuarto del siglo XX -. Después, en el año 1965 fue encauzado, en época de ENSIDESA-Minas de Riosa.


Foto: M. Fernández

Canor, delante de la locomotora nº 4, "LA FIGAREDO", en el el puente de hierro de Piedrafita (Riosa):


Foto de Mª Teresa Fdez Viejo

Puente sobre el Río Riosa en Piedrafita (Riosa), principios de la década de los años 1940:


Foto de Nicanor Suárez Fernández

Puente sobre el Río Riosa en Piedrafita (finales del siglo XIX principios del siglo XX):


Foto: cortesía de Honorino Ruiz

 Nos indicó donde estaba situado, en el inicio del plano inclinado que ascendía desde el nivel 91, piso 1º al nivel 161, piso 2º de Piedrafita -oeste-, el primer compresor eléctrico SULLIVAN, de 250 caballos para el servicio de las minas de montaña - unos 15 años antes de funcionar el Pozo Montsacro;

Edificio del primer compresor Sullivan de 250 caballos en el inicio del plano inclinado que ascendí desde el nivel 91, piso 1º al nivel 161, piso 2º  de Piedrafita (Riosa):




 del otro compresor,  también de la marca SULLIVAN, instalado por la casa Gumersindo García, ubicado frente al edificio principal de los compresores. En realidad eran dos compresores acoplados al mismo motor. Entre los dos,  tenían una potencia de 1.000 caballos. Era el que suministraba aire a las explotaciones del oeste, Piedrafita hasta Otura; 



Nos dio detalles del taller y nos contó otras muchas historias.

Una de las historias está referida a la época de profundización del Pozo Montsacro. Resulta que para realizar este trabajo una enorme grúa descargaba un tubo cilíndrico sobre el incipiente pozo, para ablandar el terreno se utilizaba a agua, lo que daba lugar a que se creara un lodo pegajoso. Solo estaba el gruista y un trabajador.Pues bien el trabajador quedó atrapado en el lodo. Canor estaba buscando cadenas para enganchar vagones cuando oyó pedir auxilio. Se percató del problema y dio la voz de alarma. El gruista quería sacarlo con la grúa pero le indicaron que si lo hacía el trabajador podía corre un grave riesgo. El lodo era tan pegajoso que podía romperle las piernas o la columna al intentar sacarlo por fuerza. Decidieron hacerlo de forma manual. Colocaron unos tablones y entre varios, lograron sacarlo. Tal era la fuerza que ejercía el lodo que cuando le sacaron no  tenía ropa alguna.
 La otra, fue en el interior del Pozo. A  finales de la década de los años 70, se produjo un gravísimo accidente mortal en la capa 14 - en el este - en el que murieron 4 picadores como consecuencia del hundimiento de la rampa de la planta 3ª a la 5ª. Había más de veinte toneladas de carbón. Se montaron tres relevos, Canor estaba en el de la noche. Para poder sacar a los mineros muertos era necesario sacar las más de 20 toneladas de carbón y para ello era necesario montar un "panzer". Se hizo un pequeño acceso arquillado de poco más de sesenta centímetros de altura para, a través del hueco, introducir despiezado el "panzer" y después montarlo en el punto del hundimiento. Recuerda Canor que aquello estaba en movimiento y se producían pequeños desplazamientos que hacía temer lo peor para los mineros que estaban trabajando en el rescate. Al final lograron montar el "panzer" y rescatar a los mineros muertos. Fueron momentos muy difíciles.
Y para completar su información  nos dio una autentica primicia: donde estaba situada "La Mina El Cuelebre". Esta es otra historia de la que os daremos información en otro trabajo.

Canor nos está señalando donde apareció el socavón en el  que, por debajo de las vías del nivel 91, piso 1º, estaba el arquillo de piedra de la mina "El Cuelebre" (1846). Cuando circulaba con una locomotora de vapor a principios de la década de los años de 1940, vio el boquete que se abrió como consecuencia de los disparos con dinamita que se había hecho para la instalación de un ventilador en la capa 11 oeste. Su abuela le había hablado de esta mina de Piedrafita (Riosa), coetánea de las de Porció (1846):



La historia humana y profesional de Nicanor Suárez Fernández es   digna de reseñar y por eso, nosotros,  queremos que todo el mundo la conozca.
Canor, ha recibido diversos galardones y reconocimientos





 y ha participado en algún programa de TV, como el de la TPA "De hoy no pasa" en el que fue entrevistado por Alex Cabo (15 de mayo de 2016)

Las fotos que os mostramos a continuación, corresponden al programa de la TPA, "De hoy no pasa" de fecha 15 de mayo de 2016:













jueves, 28 de junio de 2018

MANIFESTACIONES DEL PATERNALISMO DE LA SOCIEDAD ANÓNIMA MINAS DE RIOSA

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, la actitud paternalista de algunas empresas hacia sus trabajadores era patente. La Sociedad Anónima "Minas de Riosa" fundada el 10 de abril de 1899, no fue una excepción. La mano de obra utilizada por esta empresa procedía fundamentalmente de los Concejos de Riosa y Morcín. Gentes que hasta el inicio de las explotaciones del carbón, se dedicaba a la agricultura y a la ganadería y que solían utilizar  el trabajo en la mina más bien como un complemento. El dinero que recibían de la mina les venía muy bien, no obstante seguían con sus pequeñas explotaciones agropecuarias.
 Por aquel entonces era muy común que durante los meses del verano, los mineros de Riosa y Morcín abandonasen la mina para  recoger la yerba o realizar actividades ganaderas. Esta actitud  no era muy bien vista por la empresa, le producía perdidas de ahí que intentase  revertir la situación. Era necesario crear un ambiente atractivo para que  el obrero autóctono estuviera más vinculado a la empresa, abandonado la condición de obrero mixto (minero-agricultor-ganadero) y se dedicara exclusivamente a la actividad minera. Sin embargo, esta pretensión  era un poco utópica. Los sueldos que cobraban los mineros a finales del siglo XIX, principios del siglo XX, no eran suficientemente amplios como para mantener una familia -en aquellos tiempos las familias solían ser numerosas -, por lo que no les quedaba más remedio que seguir con su actividad de obrero mixto.
La historiadora, Mercedes Fernández Menéndez en su libro "De la Corona a los Accionistas anónimos", publicado en el año 2016 hace referencia a este tema -pgs. 318 y ss.
La Sociedad "Minas de Riosa" utilizó diversos métodos para  conseguir  una vinculación del obrero autóctono a la actividad minera. Sabían que los sueldos eran bajos y como complemento recurrieron a las remuneraciones en especie (carbón para uso doméstico), antecedente del, posteriormente, conocido como "vale de carbón", derecho que los mineros asturianos obtuvieron con carácter general en el año 1932.
Según relata Mercedes Fernández en los inicios de la Sociedad "Minas de Riosa" era corriente que muchos mineros de Riosa y Morcín solicitaran a la empresa autorización para la extracción de carbón para consumo domestico  en las explotaciones de la Sociedad, que solía concederlo. Existe documentación que acredita estas peticiones. Otro ejemplo del paternalismo empresarial. Sin embargo, más adelante las peticiones en este sentido, comenzaron a denegarse como consecuencia de los abusos en la extracción del carbón. Ya no se autorizaban tan fácilmente estas concesiones por lo que era necesario la utilización de intermediarios allegados a la Sociedad.
Es el caso de los Ayuntamientos. En este sentido, en el archivo municipal del Ayuntamiento de Riosa existe un documento fechado en Gijón el 5 de diciembre de 1899 en el que el Director Gerente de "Minas de Riosa", Alfredo Santos Arana, a petición del Alcalde de Riosa, autoriza a los vecinos del Concejo la extracción  de carbón en las minas de la sociedad.
No obstante establecía condiciones:
1ª.- La autorización tendrá vigencia "...durante el tiempo que la Sociedad estime conveniente...", "y dicha concesión cesará desde el momento en que por uno de los dependientes de la indicada sociedad, ésta ordene cesar los trabajos de extracción".
2ª.- La extracción de carbón será gratuita. La empresa no cobraba nada a los vecinos de Riosa en concepto de indemnización o canon.
3ª.- Los explotadores tenían la obligación de seguir los consejos de los agentes técnicos de la Sociedad, tanto desde el punto de vista de las labores  que se llevaran a cabo como de los sitios en que dichas labores debían ejecutarse.
4ª.- La Sociedad no contraía responsabilidad alguna por este tipo de explotaciones, teniendo que renunciar los vecinos a cualquier reclamación o indemnización como consecuencia  de algún accidente que pudiera producirse.
5ª.- Las labores debían conservarse en buenas condiciones por si la Sociedad le pudiera interesar utilizarlas para investigaciones o labores futuras.
6ª.- Se establecía un máximo de explotación mensual, siendo destinado el carbón para usos domésticos y agrícolas, sin que pudiera ser objeto de venta fuera del Concejo.

Autorización de la Sociedad "Minas de Riosa", de fecha 5 de diciembre de 1899, a petición del Alcalde de Riosa, para que los vecinos del Concejo pudieran extraer carbón de las minas de la Sociedad para uso doméstico:



sábado, 23 de junio de 2018

CARMINA, COCINERA Y GUARDESA DE LA ESTACIÓN DE TVE EN EL PICO GAMONITEIRO -1.791 M. - (QUIRÓS)


Carmina Ruíz Suárez, en su casa de Riosa, repasa alguna de las fotos que conserva de su estancia en la estación de TVE en el Gamoniteiru, de sus compañeros etc.:


Hoy queremos ofreceros la semblanza de otra mujer riosana que durante quince años ejerció de cocinera y guardesa de la estación de TVE en el Gamoniteiru (Quirós) -1.791 m. - en la Sierra del Aramo, más otros cinco años más en el Centro Territorial, en Oviedo.
Nos referimos a Carmina Ruíz Suárez-86 años -. Carmina nació en Grandiella el 9 de octubre de 1931. Dentro de una familia de nueve hermanos, es la mayor de las hermanas; hija de Juan Ruíz Rábago y de Ludivina Suárez Otero. Su relación con el trabajo en la Estación de TVE en el Pico Gamoniteiru, en plena Sierra del Aramo comenzó en el año 1972. Necesitaban una cocinera para garantizar el relevo y encargaron a uno de los guardas, Pedro, de Muriellos (Quirós) para que localizara una cocinera. Pedro, hermano de Matilde, que estaba casada con Constante Les Texeres, la buscó en Riosa. Una vez en Riosa contacto con Ramón Suárez, a quien conocía. Y fue Ramón quien le habló de Carmina. Carmina en un primer momento tuvo algunos dudas. Y es normal ya que debemos tener en cuenta que el puesto de trabajo que le ofrecían era bueno, pero tendría que desempeñarlo en plena Sierra del Aramo, en un edificio aislado a 1.791 m de altitud, y, en un principio, una mujer o dos entre muchos hombres. Además la posibilidad de quedar aislados en época invernal, durante muchos días era probable como consecuencia de la nieve. Sin embargo, se decidió y a los tres días ya estaba trabajando en la Estación de TVE. Cuando llegó, la otra cocinera era Josefina, la de Bárzana, a quien acompañaba su marido Marcelino. Inicialmente, trabajo allí durante trece meses, en cuyo periodo hubo ocasiones en que estuvo como única cocinera.Su marido, Pepe La Partayera, por aquel entonces, estaba de baja por larga enfermedad. Cuando llegó había dos turnos de técnicos, dos de ayudantes y dos de guardas; posteriormente, llegó a haber cuatro turnos de cuatro.
Después de los trece meses, su marido comenzó de nuevo a trabajar en la mina y ella decidió dejar de hacerlo en el Gamoniteiru. Sin embargo en el año 1976, las circunstancias en la estación cambiaron, el personal fue aumentando tanto los técnicos como los vigilantes, y las cocineras llegaron a ser seis, lo que permitía los relevos y los descansos, además, en ocasiones, le acompañaba su marido, Pepe. Trabajaban quince días y descansaban otros quince. 
A pesar de que su función era la de cocinera, en realidad hacían, además, todas las labores propias de una casa (hacían las camas, lavaban la ropa, ponían la mesa, hacían labores de limpieza etc).
Así fue hasta que fueron a Madrid para realizar un examen. Allí les preguntaron por las funciones que desempeñaban y al conocer lo que realmente hacían, les dijeron que la categoría que les correspondía era la de "guardesa. y Así fue a partir de ese momento.
En el otoño se hacía una compra general de todos los productos no perecederos, los perecederos los subía todos los días el todo terreno que hacía el servicio. .
El principal problema, aparte del aislamiento en un centro de trabajo a 1.791 m. de altitud, eran las fuertes nevadas en la época invernal. Cuando esto sucedía los vehículos no podían subir hasta el Gamoniteiru, sobre todo al principio, ya que no había máquina quita-nieves, después fue un poco más fácil. Recuerda Carmina que, en varias ocasiones, tuvo que subir hasta la Estación o bajar hasta el Alto de La Cobertoria ( 7 km.) andando y con nieve. Y no solo eso, nos cuenta también que, en algunas ocasiones permanecieron aislados, un mes, incluso hasta 45 días. Cuando se producían estas situaciones, descansaban tantos días como habían permanecido aislados. Cuando murió su madre, Carmina estaba de servicio, avisaron de noche pero ya estaba acostada y no le dijeron nada, sin embargo, a las seis de la mañana vinieron a buscarla; el todo terreno no pudo subir hasta arriba porque estaba nevado y tuvo que bajar hasta el punto en que había quedado, andando. Incluso cuando se produjo el fallecimiento en accidente de trabajo de Manolito, el de Lolita, bajaron con una gran nevada hasta el Bar de Armá, atajando en vertical desde el muro hasta la casa de Manolín el camineru, situada cerca de la actual desviación hacia El Alto del Cordal por Espines de Foz. Otro recuerdo imborrable de Carmina fue cuando, en una ocasión, también con nieve, se puso enferma. Ni podía subir el todo terreno ni tampoco el helicóptero por la intensa niebla; al tercer día el cielo se abrió y el helicóptero, con un médico, se posó en el Picu Gamoniteiru, al lado de la casa, y la trasladaron hasta el helipuerto de la policía nacional en Oviedo, cerca del hospital. Durante los días que estuvo enferma en la Estación de TVE, tiene un buen recuerdo de sus compañeros que la trataron a cuerpo de rey.
Durante el largo periodo en que hubo personal de forma permanente en la Estación, a pesar de que tenían acceso restringido y las comunicaciones solo se realizaban por radio, en muchas ocasiones hicieron de buenos samaritanos, con muchos ganaderos o gente que se habían extraviado por las condiciones meteorológicas adversas, algún accidente etc. Me contaba Ramón Suárez, taxista en Riosa durante muchos años, que una ocasión, un grupo de ganaderos de Felguera había subido a atender al ganado, el tiempo se complicó y la niebla intensisima y el agua hizo al final que no pudieran reunirse todos para el regreso. Faltaba una persona. Buscaron y buscaron y no le encontraron. Fue cuando decidieron ir hasta la Estación de TVE en el Gamoniteiru en demanda de ayuda. Querían que les llamasen desde allí a un taxi para poder regresar rápido a Riosa y, de ser necesario, organizar un equipo de búsqueda, pensando en que la persona que faltaba hubiera sufrido algún accidente, a pesar de que era persona experta en el Aramo. Cuando les explicaron el motivo, les dijeron que allí no había teléfono, solo comunicación por radio. No obstante buscaron una solución, emitieron un mensaje a través de Radio Nacional reclamando que Ramón, uno de los taxistas de Riosa, acudiese al Gamoniteru a buscar a los ganaderos para, ya desde Riosa, organizar la búsqueda de la persona que faltaba. La mujer de Ramón, Mari, estaba escuchando la radio cuando oyó que reclamaban el servicio de su marido en el Gamoniteiru. En un principio quedaron sorprendidos, pero a los pocos minutos repitieron el mensaje. Ramón cogió el taxi y en "un día de perros", a pesar de los reparos de su mujer, salió en dirección a la Estación del Gamoniteiru. Tardó en llegar, la niebla le permitía ver poco más de un metro - los que conocen la Sierra del Aramo saben perfectamente lo difícil de una situación como esta-.En primera, durante casi todo el recorrido desde la desviación del Alto de La Cobertoria, finalmente pudo llegar y trajo hasta Riosa a los ganaderos. Lo primero que hicieron, nada más llegar, fue ir hasta casa del ganadero que faltaba, el de mayor edad. Pues bien, estaba en la cama durmiendo. Se cansó de esperarlos y viendo el mal cariz que tomaba el tiempo, como buen conocedor de La Sierra del Aramo, decidió bajar por la Cueña de Covariega hasta La Balsa y Felguera. Un final feliz que, no obstante, generó mucha incertidumbre y la intervención del personal de la estación del Gamoniteiru. Estamos seguros que este es solo un ejemplo de otros muchos en los que intervinieron prestando ayuda a la gente. 
La relación diaria entre todo el personal, técnicos, guardas y cocineras era muy cordial, formaban como una familia. De hecho, aún se reúnen todos los años. Su condición de mujer entre tantos hombres nunca le supuso inconveniente alguno.
En el año 1989 dejó de trabajar en el Gamoniteiru y pasó a prestar servicio en el Centro Territorial de Oviedo, primero en Valetín Masip y después en Sabino Fernandez Campos, en Santullano.
En total, Carmina trabajó para TVE unos veinte años, quince en el Gamoniteiru y cinco en en el Centro Territorial de Oviedo. Se jubiló por enfermedad a los sesenta y tres años - año 1994 -. Lo mismo que las condiciones en que se desarrollaba el trabajo, el aislamiento.., eran duras, las condiciones económicas eran buenas, llegando a cobrar en un mes de diciembre de 1989, entre paga ordinaria y extraordinaria sobre 90.000 pts. El trabajo en la estación del Gamoniteiru, les ocupaba prácticamente todo el día, solamente tenían algunos momentos de descanso después de comer y, como no podía ser de otra forma, la televisión si podrían verla.
Carmina aún guarda con mucho cariño las placas que le entregaron, por un lado, Retevisión y, por otro, sus compañeros, con motivo de su jubilación, juntocon otros regalos, como un juego de plumas de escribir.
La época invernal era la más dura, por la nieve; también las tormentas en cualquier época del año, ya que, alrededor de la estación, se producía un autentico infierno, con los rayos estrellándose en los picos del entorno y que, en temporada de pastos, llegaron a matar varias vacas.
La Estación debía permanecer en servicio día y noche y si se producía un fallo de corriente eléctrica, accionaban los potentes generadores del sótano.
La emisora del Gamoniteiru era considerado como un lugar estratégico y, como tal, aparte de los guardas, en determinadas fechas se doblaba la vigilancia, bien por la Guardía Civil o por el ejército (1º de mayo, discurso del Jefe del Estado, etc.). Vigilancia que, con el paso del tiempo, fue reduciéndose, no así la de los guardas.
En su larga estancia en el Gamoniteiru, Carmina recuerda algunas anécdotas, pero hay una que aún recuerda con nitidez: 
Era un 1º de mayo y al llegar la noche comenzó a nevar. Por esa fecha solía haber vigilancia especial -como antes referíamos- , pero en aquella ocasión solo estaban los técnicos, los guardas y ella. Estaba viendo como nevaba a través de los cristales cuando vio que se acercaba una persona totalmente embarrada y vestida con un uniforme raro. Rápidamente avisó a los guardas. Ante la posibilidad de que pudiera tratarse de algún tipo de trampa para un posible atentado, los guardas tomaron precauciones, no obstante abrieron y hablaron con la persona que acababa de llegar a horas tan intempestivas en medio de la niebla y la nevada. Resulta que era un empleado de pompas fúnebres de Madrid - de ahí su uniforme -, había venido a traer el cadáver de una persona a Bárzana de Quirós que había muerto en la cárcel. En Bárzana le dijeron que a la vuelta no tenía por qué volver hasta Oviedo, que podía regresar por el Alto de La Cobertoria. Así lo hizo, pero entonces no había GPS y la niebla le despistó. Cuando llegó al Alto de la Cobertoria en vez de seguir hacia Pola de Lena, tomó el desvío hacia El Gamoniteiru. En el Km 6, ya casi debajo de la estación, la nieve impidió el paso del vehículo funerario y al intentar dar la vuelta se deslizó fuera de la carretera. Imaginaos la escena, un vehículo funerario casi en la cima del Gamoniteiru y nevando. Debió ser algo muy fuerte para el empleado de la funeraria madrileña. Quizá porque viera alguna luz de la Estación, continuó hacia arriba y, de aquella guisa, llegó a la puerta de la emisora de TVE. En principio, los guardas no podían abandonar la Estación, no obstante se comunicaron con el jefe de la Emisora quien, después de conocer el caso, les autorizó ir hasta el vehículo por ver si podían sacarlo a la carretera y así poder continuar su camino de vuelta hacia Madrid. No pudo ser.
Carmina estaba sola en la Estación, temiéndose lo peor ante la tardanza de los guardas, hasta se le pasó por la imaginación que todo había sido una trampa para sacar a los guardas del edificio. Sobre las dos de la mañana regresaron todos. Le dio algo de cenar y le preparó una cama. El empleado madrileño pasó la noche mal. La ropa se la secó y limpió y por la mañana el todo terreno que subió hasta la emisora, mediante un cable logró sacar el vehículo y pudo regresar a Madrid. 
Pasado poco tiempo recibieron por correo una gratificación en agradecimiento por la atención recibida.
Carmina aún recuerda perfectamente a todo el personal:
Ingeniero:
Ceclio Suárez, en Oviedo 
Jefe de Emisora, Manuel Pulgar, subía diariamente a la emisora.
Técnicos: 
Vicente, Luis, Amado, Pepe Luis y Javier
Ayudantes: 
Manuel Meredith, Andrés Piquero, Montoto y Ángel
Guardas: 
Orestes, Fidalgo, Reinerio y Pedro
Cocineras:
Josefina, de Quirós, Carmina, de Riosa;Soledad, de Pola de Lena;Eloina, de Figaredo; Josefina, de Pajares;Aurita, de Pajares.

Carmina Ruíz Suárez, en su casa de Riosa, repasa alguna de las fotos que conserva de su estancia en la estación de TVE en el Gamoniteiru, de sus compañeros etc.:



Trás esta foto idílica, se ocultan condiciones muy duras para el trabajo y mucho sacrificio. 
Las condiciones en la Estación de TV del Gamoniteiru -1.791 m. - (Quirós), donde trabajó Carmina durante quince años como cocinera y guardesa, en la época invernal, eran muy duras:





Carmina Ruíz Suárez, en su casa de Riosa, repasa alguna de las fotos que conserva de su estancia en la estación de TVE en el Gamoniteiru, de sus compañeros etc.:



Carmina, en un día soleado, en la parte exterior de la Estación de TVE del Gamoniteiru:


Estación de TVE del Gamoniteiru en 1976:


Carmina, en un día soleado, en la parte exterior de la Estación de TVE del Gamoniteiru:



Estación de TVE del Gamoniteiru, en los primeros años:


Estación de TV del Gamoniteiru - Quirós - (1.791 m) vista desde el picu La Xistra 1.765 m.)- Riosa -, en la actualidad:


Estación de TV del Gamoniteiru - Quirós - (1.791 m) , en época invernal:


Estación de TV del Gamoniteiru - Quirós - (1.791 m) , en la actualidad:


Edificio de la Estación de TVE en el Gamoniteiru (Quirós), en los primeros años:


Estación de TV del Gamoniteiru - Quirós - (1.791 m) , en época invernal:


Cruz del Picu Gamoniteiru (1.791 m) en época invernal:


Estación de TV del Gamoniteiru - Quirós - (1.791 m) , en época invernal:


Carmina Ruíz Suárez, el día de su jubilación:


A situaciones como estas tenían que enfrentarse los vehículos todo terreno que subían hasta la Estación de TVE del Gamoniteiru (Quirós), cuando ya había máquinas quita-nieves:


Estación de TV del Gamoniteiru - Quirós - (1.791 m) , en época invernal, en la actualidad:


Estación de TV del Gamoniteiru - Quirós - (1.791 m) vista desde el picu La Xistra 1.765 m.)- Riosa -, en época invernal:


A situaciones como estas tenían que enfrentarse los vehículos todo terreno que subían hasta la Estación de TVE del Gamoniteiru (Quirós), cuando ya había máquinas quita-nieves:


Placa regalada a Carmina por sus compañeros de trabajo en el momento de su jubilación:



Bandeja regalada a Carmina por Retevisión en el momento de su jubilación:




Placas y regalos para Carmina con motivo de su jubilación de Retevisión y de sus compañeros de trabajo: